Las tetas

Por Alfonso Caraballo.//

Agradecemos al creador
O a la naturaleza
Y sus rigurosos regímenes evolutivos
El milagro exquisito 
De las tetas
Las que se muestran rotundas
Las que se ocultan en vano
Las que rebozan sus bragas
Marmoreas
Arrogantes
Invasivas
Omnipresentes
Marcando puntuales
Las tres en punto de la tarde
Meridianos de miel
Puertos en piel
De labios con rumbos errantes
Y dulces naufragios
Naves que zarpan
Velas
Del deseo inhiesto
Tetas como soles en ascenso
Como bancos
Almohadas de sueños sin ojos
Hormas de manos pecadoras
Tetas comprensivas
Bondadosas
Electrizantes
Galácticas
Hechiceras
Diamantinas
Perfumadas
Oh, dulces tetas vibrantes
Siempre bien amadas
Sean siempre bien servidas
A mis labios
A la copa ajustable de mi apetito
A mis mejillas con sus gestos
De radares y sensores
Bien venidas
Sean.

Del libro "Homos Lascivus"

Comentarios

  1. Wao, que descripcion, yo que solo sabia mamarla, solo conocia el llantillo de la dueña, pero un buen poeta no se detiene a mamar sini a contemplar y a imaginar. Gracias por las lesiones.

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